La toxicología es el estudio de los efectos tóxicos de las sustancias en los organismos vivos. Incluye los síntomas, los mecanismos, los tratamientos y la detección de las intoxicaciones, particularmente en personas.

El principal criterio sobre la toxicidad de una sustancia es la dosis, es decir, la cantidad de exposición a la sustancia. Una analítica toxicológica se refiere a diversas pruebas que determinan el tipo y la cantidad aproximada de drogas legales e ilegales que una persona ha tomado. El análisis de tóxicos se realiza normalmente en sangre o en orina, pero también puede hacerse en saliva y cabello. Puede efectuarse para evaluar posibles sobredosis o intoxicaciones accidentales o intencionadas.

Si el examen se utiliza como análisis para drogas, tiene que hacerse dentro de un período de tiempo específico después de haber tomado la droga o fármaco, o mientras aún se puedan detectar formas de esta en el cuerpo. Los ejemplos son los siguientes.

 

Alcohol (etanol): 3 a 10 horas.

El análisis de alcohol en la sangre (alcoholemia) mide la cantidad de alcohol (etanol) en el cuerpo. El alcohol se absorbe rápidamente en la sangre y se puede medir a los pocos minutos de ingerir una bebida alcohólica. La cantidad de alcohol en la sangre alcanza su nivel más alto aproximadamente una hora después de beber.

Los resultados del nivel de alcohol en la sangre se pueden dar de diferentes maneras; por ejemplo, el porcentaje de alcohol en sangre (BAC, por sus siglas en inglés). Los resultados típicos son los siguientes:

  • Sobrio: 0.0 porcentaje de BAC.
  • Legalmente intoxicado: porcentaje de BAC 0,08.
  • Ebriedad: porcentaje de BAC 0,08–0,40.
  • En riesgo de complicaciones graves: porcentaje de BAC por encima del 0,40 Con este nivel de alcohol en la sangre puede estar en riesgo de coma.

 

Anfetaminas: 24 a 48 horas

La anfetamina es una droga de uso recreativo comúnmente usada, que sobreestimula el sistema nervioso central y hace que las personas que las consumen se sientan alerta, con energía y productivas en forma inusual. Los estimulantes como la anfetamina y la metanfetamina también pueden causar euforia, agitación abrumadora, delirios y alucinaciones. Los sentimientos de agresión y paranoia pueden hacer que las personas sean más propensas a la violencia.

Los niveles de anfetamina dentro de un rango de 0.02 a 0.05 miligramos/litro (mg/L) e incluso hasta 0.2 mg/L pueden incluirse en la categoría terapéutica o de uso con receta. Una concentración mayor de 0.2 mg/L será un signo de abuso. Los niveles mayores de 2.5 mg/L pueden ser tóxicos y posiblemente mortales.

 

Barbitúricos: hasta 6 semanas

Los barbitúricos son fármacos que causan relajación y somnolencia. Una sobredosis con barbitúricos ocurre cuando alguien toma una cantidad mayor a la normal o recomendada de este medicamento. Una sobredosis es potencialmente mortal.

El consumo de barbitúricos es un problema de adicción importante para muchas personas. La mayoría de las personas que toman estos medicamentos para trastornos convulsivos o síndromes de dolor no abusan de ellos, pero los que lo hacen, generalmente empiezan consumiendo el medicamento que les recetaron a ellos o a otros miembros de la familia. La mayoría de sobredosis de este tipo de medicamento involucra una mezcla de drogas, usualmente alcohol y barbitúricos, o barbitúricos y opiáceos (heroína u oxicodona).

 

Benzodiacepinas: hasta 6 semanas con un alto nivel de consumo

Las benzodiacepinas son depresores del sistema nervioso central. Se usan para sedar a los pacientes, ayudarles a dormir, prevenir convulsiones,
calmar la ansiedad y relajar los espasmos musculares. Estos medicamentos son a menudo, denominados de manera informal, tranquilizantes, píldoras para dormir y relajantes musculares.

En ocasiones, las benzodiacepinas se usan de manera ilegal. El abuso crónico de benzodiacepinas puede provocar adicción, y la combinación de estos medicamentos con otros depresores, como el alcohol, puede ser mortal.

Las dosis terapéuticas varían desde 0.5 hasta 50 miligramos (mg). Una sobredosis de 10 a 20 veces la dosis recetada de algunas benzodiacepinas puede ocasionar un coma leve, pero por lo general no causa respiración lenta ni superficial.

 

Cocaína: 2 a 4 días y hasta 10 a 22 días si el consumo es excesivo

La cocaína es un polvo blanco. Se puede inhalar por la nariz o mezclarse con agua e inyectarse con una aguja. La cocaína también se puede convertir en pequeñas rocas blancas, llamada crack, que se fuma en una pipa de vidrio pequeña.

 

Codeína: 1 a 2 días

La codeína es un alcaloide presente de forma natural en los exudados de la adormidera llamados opio. Es utilizado en medicina como analgésico, sedante y antitusígeno. También es considerada como un narcótico.

 

Heroína: 1 a 2 días

Es una droga opiode proveniente de la morfina, una sustancia natural en el capullo de la amapola o adormidera asiática. Se inyecta mezclada con agua. La heroína también puede ser fumada o inhalada por la nariz. Todas estas formas de consumir heroína la envían al cerebro muy rápido, lo que la hace muy adictiva.

El uso regular de la heroína puede conducir a su tolerancia. Esto significa que los usuarios necesitan más cantidad de la droga para tener el mismo efecto. Las dosis altas generan con el tiempo dependencia a la heroína. Si los usuarios dependientes dejan la droga, tienen síntomas de abstinencia.

 

Metadona: 2 a 3 días

La metadona es un fármaco de la familia de los opiáceos, sustancias utilizadas para tratar el dolor, como la codeína, o con fines recreacionales, como la heroína. Los opiáceos también son conocidos como narcóticos.

Se utiliza para tratar el síndrome de abstinencia de opiáceos, que provoca síntomas como ansiedad, insomnio, vómitos, fiebre, dolor muscular y diarrea. Remite de forma progresiva, entre 5 y 7 días después de la interrupción del consumo.

 

Morfina: 1 a 2 días

La morfina es un analgésico que se obtiene de la planta del opio, conocida popularmente como adormidera. El opio es una de las drogas más empleadas en la antigüedad, que ha sido sustituida actualmente por sus famosos derivados: la morfina y especialmente la heroína.

 

Fenciclidina (PCP): 1 a 8 días

La PCP o fenciclidina es una droga peligrosa que inicialmente se desarrolló como anestésico. La PCP afecta a la memoria y a las capacidades de procesar emociones y de aprender. A dosis bajas, los efectos de la PCP pueden ser similares a los de una borrachera.

Dependiendo de la dosis y de la forma en que se tome la PCP (inyectada, fumada o tragada), sus efectos se pueden notar al cabo de 2 a 5 minutos y durar de 6 a 24 horas.